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Comunicación y Confianza en la Familia Empresaria

La Familia Empresaria precisa utilizar sus esfuerzos de manera conjunta para enfrentarse a las dificultades y aprovechar las oportunidades. Una buena Gestión de la Comunicación entre sus componentes les dotará de las herramientas necesarias para hacerlo. Para lograr una adecuada Gestión de la Comunicación, será necesario tener consolidado un adecuado Grado de Confianza y practicar un alto Nivel de Comunicación.

Es importante que entre los miembros de la Familia Empresaria exista Confianza, entendida como la base con la que cuentan para compartir temas importantes, la semejanza de sus expectativas, la tolerancia por las diferencias individuales, el respeto entre sus componentes, así como el espíritu y la cultura del colectivo familiar.

Como miembros de una misma familia empresaria, es necesario poder sentir la seguridad que a pesar de tener puntos de vista diferentes en algunos aspectos, de que las vivencias personales les han aportado diferentes experiencias, de que no están de acuerdo en todo con los demás, a pesar de todo eso se quieren, se respetan, Es necesario poderse escuchar, hablar y si es preciso discutir estas diferencias, sin tener miedo a romper el vínculo, ni la relación.

Como socios y familiares que trabajan en su empresa familiar, será del todo necesario que exista confianza mutua a nivel personal y profesional. También será necesario demostrar que se es merecedor de esta confianza. Dos elementos lo favorecerán: que la información fluya y ser cumplidores de manera exquisita de las responsabilidades profesionales. No hablar, en absoluto equivale a eliminar el conflicto, éste si existe actuará, en algún momento, de manera negativa. Lo mejor es conocer el conflicto y gestionarlo adecuadamente. 

Esta Confianza de base, necesita ser alimentada con una buena Comunicación que la nutra y colme de experiencias positivas y satisfactorias. Para lograrla, se precisará que la Familia Empresaria adquiera y practique cierta habilidad para transmitir contenidos y también sentimientos.

Si la comunicación y el diálogo entre los miembros de la familia empresaria son insuficientes, se deberá reflexionar y trabajar para mejorar la situación. Será preciso aprender a compartir en base a la palabra, también reconocer y manifestar sentimientos positivos de manera explícita.

Es esencial que la Familia Empresaria comprenda qué significa conversar. Implica hablar, y sobre todo saber escuchar, estableciendo un diálogo: conversando, hablando alternativamente dos o más personas entre sí. Una decisión discutida será la que haya surgido de un buen diálogo.

Discutir los temas no equivale a pelearse. Discutir significa examinar en detalle una opción, razonarla presentando consideraciones favorables u adversas con el fin de llegar a una conclusión, intercambiando argumentos. 

Para gestionar una buena comunicación se deberá disponer del espacio físico adecuado, del tiempo necesario, así como del foro constituido (Consejo de Familia) que funcione con su orden del día y reglamento de funcionamiento interno.

Las diferentes opiniones o enfoques iniciales deben servir para enriquecer y no para originar conflictos. Convendrá generar el clima de confianza adecuado para tratar los aspectos importantes, algunos de los cuales pueden ser delicados, otros provocar controversia, también pueden surgir críticas que se deben trabajar para que sean constructivas.

Quién sea el receptor de las críticas no ha de sentir que se le está juzgando y ponerse a la defensiva, ya que entonces será inviable trabajar los temas y avanzar. También se deberá estar abierto a entender la postura de los demás, por tanto evitar juzgarlos. Conviene ser tolerantes con las diferencias de pensamiento y criterio, pues de lo contrario las críticas no serán constructivas sino que podrán herir.

Practicar la comunicación de esta manera sólo será posible si se hace con respeto, sin perder las formas, guardando el miramiento y la consideración que nos corresponde tener hacia nuestros interlocutores, miembros de nuestra Familia Empresaria.

Avanzar hacia este objetivo nos fortalecerá como Familia Empresaria, a la vez que inmunizará de los conflictos en nuestras relaciones.

 

Mercè Dedeu

torrentidedeu Consejeros de la Familia Empresaria

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